Esta frase es del educador brasilenho Paulo Freire. Conocido mundialmente por la pedagogia de la liberacion y promotor de las teorias criticas en educacion.
by Carlos Albornoz
El problema de aquellos que nos gusta pensar, crear, analizar, trasformar, y otras cosas por el estilo, es que no podemos evitar cada cierto tiempo detenernos y evaluar lo recorrido. Como resultado del análisis a veces somos unos genios, y otras somos unos fracasados. (Esto lo vivo a menudo, pero lo vi por primera vez conceptualizado por el psicologo italiano Vittorio Guidano). Entonces he visto que, cuando somos unos genios, nos transformamos en predicadores de la verdad. Surge nuestro lado fascistoide y creemos tener todas y cada una de las soluciones que el mundo necesita. Cuando somos unos fracasados, nos vamos pa’ dentro, creemos que nada resultará, viene la angustia –que para mi es molesta pero otros la disfrutan-, queremos solo dormir, evadir, olvidar, cambiar de novia, de carrera, de cuerpo, y quizás qué otras cosas creativas se te puedan ocurrir en tiempos de angustia. ¿Entonces que hacer en este mundo que algunas veces parece mágico y fascinante, y otras cruel y aburrido? busca a tu comunidad. En tu comunidad encontrarás gente tan sabia como tú, o tan fracasada. Eso si los miras individualmente. Pero si tu comunidad se da tiempo para hacer emerger al yo que vive entre ellos, surgirá la sabiduría. Porque la única sabiduría que puede existir, dada la masa de neurotransmisores, genes, y experiencias que cada uno lleva consigo, es la que habita entre nuestras comunidades. No cualquier comunidad, sino la tuya, la que cuidas y cultivas día a día para que te cuide, te proteja, y te promueva. ¡Que mas noble que el questionamiento comunitario! Por eso, cultivar los valores de la democracia, del respeto, y sobre todo desarrollar la habilidad de escuchar y decir lo que sentimos y creemos, me parece tan importante. Recuerda: nadie se salva solo y nadie va a salvar a nadie, todos nos salvaremos en comunidad.