Si ENAP es de todos los chilenos, como chileno, exijo que se vayan los responsables.


Entiendo que la SOFOFA no haya anunciado sanción alguna a los responsables del desastre ecológico del río Mataquito. Lo entiendo porque la SOFOFA es una asociación gremial que entiende los negocios como instrumentos legítimos para enriquecerse sin importar el costo social o familiar. La SOFOFA, al igual que la UDI, esta controlada por aquellos que creen que todo se puede reducir a un tema de incentivos (esa es al menos la posición que presenta el Instituto Libertad y Desarrollo). Es decir, si no hay dinero de por medio, no hay motivo para hacer cosas que beneficien a la sociedad. Como si convivir, mejorar y producir no fueran necesidades irrenunciables del ser humano. Como si los negocios no fueran una de las muchas maneras, tal vez la mas importante, de servir a la sociedad.
Pero de la ENAP quisiera escuchar sanciones más enérgicas. No con un afán castigador sino ilustrativo. Lo ocurrido en ENAP no es producto de almas corruptas que nada saben del sentido ultimo de gerenciar un negocio, sino que es producto de la ineptitud. De seguro hay una norma que no se aplico por parte de un jefe de mantención. Años de experiencia de una empresa estatal que no se pusieron al servicio del buen funcionamiento de los equipos, ductos en este caso. Son personas que no hicieron bien su trabajo, son gerentes que no lograron atender las expectativas de una organización moderna y global. Recordemos que las normas internacionales son mas exigentes que las locales y aun asi las empresas chilenas son menos eficientes que sus pares extranjeras.
En fin, es pura ineptitud que no puede seguir coexistiendo con una empresa que compite globalmente. Es bueno para Chile que aquellos incompetentes salgan de su ceguera y hagan algo para no volver a poner en riesgo su carrera, su empresa, ni su país. La incompetencia se puede minimizar cuando el entendimiento y la buena voluntad prometen frutos en el largo plazo. No así cuando las consecuencias negativas son casi irreversibles como el derrame de petróleo de la bahía de san Vicente.

Quien quiere trabajar hoy día para CELCO?


Imagino que no hay trabajador orgulloso de pertenecer a la empresa de celulosa CELCO. No solo la empresa de Angelini pagara altos costos en multas y suspensiones, sino tambien la imagen de la empresa se ha ido al suelo. Me daría vergüenza trabajar para una empresa así.
Los negocios no son solo para ganar dinero. Son, incluso en mayor medida, para que hombres y mujeres se encuentren día a día a producir un bien social y se sientan orgulloso de ello. Que triste ver como el alma de algunos ejecutivos se corrompe volviéndose inepta. Como explicar decisiones de producción que terminan en daños tan grandes al medio ambiente, acaban con la carrera profesional de los protagonistas y con la imagen de todo un sector industrial.
Ojala Chile profundice su reflexión en torno a los temas ambientales. Pero atención, acá hay tres temas distintos. Uno, la sensibilidad del país para definir que quiere proteger y que no. Dos, la ideología detrás de algunos empresarios chilenos que olvidan que el lucro es un aspecto accesorio de la actividad productiva, y tres, la incompetencia que se esconde detrás de la arrogancia de un ejecutivo que finalmente pierde su cargo. Ordenemos la discusión para sacar de esta catástrofe lecciones útiles en el largo plazo.

Triste

Por sugerencia de varios lectores, esta reflexión de Tony Blair sobre sus años como primer ministro británico. Uno de los políticos más brillantes y exitosos de su carrrera, Blair tenía de sobra lo que falta en Chile hoy, una narrativa, un sueño, un imaginario colectivo. Resulta difícil de entender que un gobierno que llegó al poder con el imaginario colectivo más cargado y potente desde el fin de la dictadura haya perdido los sueños y ahora parezca depender exclusivamente de la billetera. Bien por Andrés Velasco, que como responsable de la política económica ha sabido cuidar y hacer engordar la billetera. Pero mal por La Moneda que parece no saber qué hacer con la plata. Aquí faltan sueños, imaginarios colectivos, proyectos de país y manejo político para convertirlos en realidad.

Pato Navia

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reflexión de Tony Blair

Que se acaben los paparazzis

El paparaceo hace daño y ningún aporte. No obstante, el derecho a informar debe ser para todos por igual. El pasado caso Bolocco y el reciente caso de la difunta princesa Diana, reponen el debate por el derecho a publicitar cualquier cosa a condicion que esta sea de interés público. Me parece que si se prohibiera por ley el acto de vender fotos o videos no autorizados de otros se acabaría el incentivo al paparaceo y se haria de Chile un lugar mas intimo y respetuoso. No veo el aporte del paparaceo al desarrollo de un país. Si veo utilidad en el principio de informar aquello que sea de interés popular. El filtro sobre que es importante y que no debiera ser la voluntad desinteresada de informar o el ejercicio de la vocación periodística. Si prohíbimos vender material audiovisual sin la autorización de los que aparecen, terminamos con la desenfrenada avaricia por vender fotos y nos quedamos solo con el genuino deseo de informar a la gente. Sin paparazzis, Chile seria un lugar más atractivo para los famosos del mundo. También un lugar más respetuoso y serio. De pasada, internet se haría mas entretenido, porque a los paparazzis por azar no les quedaría otra que compartir sus videos y fotos con la comunidad internetera. Fizcalizar esta ley seria simple, ya que todo ingreso considerable debe ser siempre justificado ante impuestos internos. Ademas, nadie pagaria miles por un producto para el cual ya no te podrian “dar boleta.”

El mapa del tesoro

Una empresa chilena de cartografía digital se asocia a Google Earth y comienza a ampliar su ruta internacional. Solange Monteiro, America Economia.

¿Qué tienen en común una madre neurótica que desea controlar las salidas nocturnas de su hijo adolescente y una empresa que quiere proyectar la mejor ruta de distribución para sus productos? Un sistema que permite identificar en un mapa la información deseada, de forma online y actualizada. Si esa madre estuviera en Santiago, podría usar el servicio Localízame, ofrecido por Movistar, que ubica a personas en tiempo real a través de un teléfono móvil con tecnología GSM. Y la empresa podrá adoptar un sistema semejante al que usa el grupo Agrosuper, que controla las rutas de distribución de los alimentos frescos y vinos que vende con un servicio que concilia su base de datos con un sistema de cartografía online.

Para llegar a ese nivel de sofisticación, Movistar y Agrosuper contaron con la ayuda de la chilena Dmapas, especializada en información cartográfica digital. Con un modelo de negocios basado en un plan mensual de servicios online –para usos que van desde la planificación estratégica hasta el geomarketing– la empresa generó ventas por US$ 5 millones en 2006 y crece a una media anual de 45%. Con esas credenciales, aterrizó en Argentina y Uruguay el año pasado y alista para este año su llegada a Perú.

Por si fuera poco, acaba de firmar contrato con Google Earth. Como Dmapas es propietaria de los datos cartográficos con los que trabaja, la multinacional la escogió como su proveedor de datos en Chile y América Latina. “Querían ampliar sus servicios en la región y evaluaron la mejor forma de obtener información”, dice Alfredo Escobar, gerente general y uno de los fundadores de la empresa. No revela el valor del contrato, pero dice que es importante “para fortalecer nuestra marca en los países en que estamos llegando y otros que podrán venir”.

Multiplicación de servicios
Aunque cuando nació, en 1993, se enfocaba en grandes proyectos de ingeniería, en 1988 se la jugó por los servicios cartográficos. Poco a poco el ingreso fue creciendo. “Podíamos atender cada vez a más empresas a partir de una misma plataforma”, cuenta Escobar. Hoy los usos de la herramienta de Dmapas se multiplican. Para Movistar, además de permitir la oferta de Localízame, el servicio ayuda a su planificación estratégica. “La base de Dmapas es importante por el cruce de informaciones que hacemos con otros comercios, para medir la capilaridad y penetración de nuestro servicio”, dice Sonia Villarroel, subgerente de inteligencia de negocios de Movistar.

“La base de nuestro negocio es la actualización de datos”, dice Escobar. Destaca la posibilidad del reparto de bases de datos entre clientes a partir de la plataforma de la empresa. “El Ministerio de Obras Públicas puede compartir sus datos con el Ministerio de Vivienda para que conozca la infraestructura de una región antes de hacer un proyecto”, ejemplifica.

La gallina de los huevos de oro que representó la ampliación del foco de la empresa contó, claro, con la popularización de internet, pero también con el entrenamiento de su fuerza de ventas para identificar soluciones específicas. Sólo en Chile los servicios online representan el 95% de su demanda y el 60% de la facturación, con más de 50 clientes. Sin prisa, Escobar consiguió su pasaporte para América Latina. Y en un mundo donde los límites de internet aún no terminan, Dmapas puede explorar mucho.