Emprendimiento de primer y segundo orden

Sigo en la búsqueda de una definición que sirva para investigar, fomentar, y ensenar emprendimiento. En el post anterior aventure tres definiciones que pudiesen servir para establecer fronteras entre innovación, emprendimiento, y mejora continua. Re-leyendo el libro de Flores, disclosing new worlds, encuentro una definición donde lo central del emprendimiento es el link entre innovación y empresa. Flores sostiene que la mayoría de los teóricos del emprendimiento (en el libro habla de Vesper y Drucker quienes son los mas citados en la literatura anglo) no consideran el link entre emprendimiento e innovacion. “Many people can innovate and many can manage and entreprise, but it is the ability to link these two activities that is definitive the genuine entrepreneurial skill” (Flores et al, 1997 pag. 45).

Mi obsesión por coordinar definiciones nace de lo lento que resulta reflexionar sobre emprendimiento en la academia gringa. Ello porque el concepto es antiguo y hay múltiples y apasionadas interpretaciones. Creo que si en Chile asentamos algunas distinciones comunes para reflexionar sobre el fenómeno de emprender podemos apurar y adelantar la reflexión que se tiene en EEUU sobre el tema.

Mi reparo con la definición de Flores es que esta no considera la creación de una empresa no innovadora (en el sentido de innovación histórica que Flores detalladamente explica en el libro) como un emprendimiento. Adoptando la definición Floreana perdemos de vista la acción de crear empresas competitivas aunque no innovadoras. Eso seria un problema para los policy makers, quienes no solo buscan fomentar la creación de emprendedores innovadores sino también de emprendedores competitivos. Para Flores el emprendimiento genuino implica la transformación de un estilo cultural. Yo consideraría ese emprendimiento como emprendimiento de segundo orden y dejaría la simple creación de una empresa competitiva como emprendimeinto de primer orden. Pero por una cuestión practica, porque Chile lo necesita, seguiría considerando emprendimiento a ambos (gracias don Humberto por las distinciones concedidas). La industria chilena de retailer seria considerada emprendimiento de primer orden. Home Center, Jumbo, Farmacias ahumada y Falabella no fueron innovadores sino que implantaron mejor un modelo ya probado en EEUU por JC Penney, Walgreen, y Home Depot, y en Europa por Carefour. Como sabemos, estas empresas extranjeras salieron de Chile porque “no se la pudieron”. Este mismo fenómeno, a pequenia escala, es muy muy importante para el fortalecimiento y la competitividad de la economía: pequenios empresarios que importen a Chile modelos de negocios vistos afuera evitando que emprendedores multinacionales conquisten el mercado local. Por lo tanto queremos una definición que se haga cargo también de esa necesidad. No solo buscamos fomentar, investigar, y enseniar emprendimiento de segundo orden (aunque sea mas fascinante, mas rentable, mas escaso, y mas dificil de producir) sino también necesitamos mucha gente iniciando emprendimientos de primer orden en Chile.

About these ads